Diego Riquelme.
¿Será Don Quijote un adulto en realidad? Esa es la pregunta que deseo responder. ¿Bastará con que simplemente mencione que: “El Hidalgo tenía unos cincuenta años”?
Al menos no basta para mi, pues he conocido gente con ochenta años en las espaldas, pero que por ellos vivirían otros ochenta años más si pudieran, claro. Pero no es el número lo que nos define internamente, es decir, esa gente a la que me refiero pueden ser niños o niñas, sin la agilidad física ni mental de aquellos años, pero con el mismo entusiasmo. Mi teoría es la siguiente: “Las personas nacen niñas, con los años se vuelven adultos pero esta tarea los agobia, y con la edad comienzan a arrepentirse y vuelven a ser niños.” O sea quizás la naturaleza mas sabia, la que nos retorna finalmente aquella época infantil, tiempo en el que se sueña con mas frecuencia, se imagina todo el tiempo y se odia rara vez.
En el caso de nuestro Quijote, quizás su neo-infancia fue forzada, se impuso volver a ser niño, deseaba volver a soñar e imaginar como lo hacia la gente tan fácilmente en sus libros. Su realidad no le gustaba, le faltaba acción, pasión por una dama a quien rendir tributo, le faltaba justicia, esa justicia que tan solo el podía ofrecerles a los demás. El pequeño Caballero quería que su vida fuera mas interesante, más justiciera, más pasional, más viva, el quería en su vida algo menos de adultez y mucho más de juventud.
Todos, al igual que el Quijote, hemos jugado a ser Jedis, luchadores, cazadores o militares, algunos menos sádicos se han transformado en exploradores o nobles, pero todos al fin y al cabo hemos sido algo mas en nuestros sueños, y por un momento caímos en el sentimiento abrasador del que descubre una nueva realidad y nos hemos hecho la pregunta: ¿ Y sí fuera en realidad un héroe, y si dejara mi vida mundana y fuera realmente feliz en mi propia realidad, sin importar lo que diga el resto?¿Y si mi vida fuera tan solo una gota de lo que este inmenso océano me ofrece?
La condición de Hidalgo en una persona le “regala” un cierto status social (digo le regala por que es una cuestión sanguíneo-hereditaria), aunque este escalafón que se asciende al ser Hidalgo es el escalón mas bajo de la aristocracia. Aun así Don Quijote es un personaje Aristoi en la sociedad española. Pero como vemos en este libro, que por cierto es casi un alumbramiento repentino de Cervantes para salir de su crisis financiera, nuestro Aristócrata quijote rara vez hace alarde de su posición social ni menos aún trata con despecho a aquellos que están un “paso” más atrás en la escalada estamental.
También se clasifica como Hidalgo a la persona de ánimo generoso y noble, características muy arraigadas al corazón del protagonista.
Al leer el libro nos provoca la sensación de estar hablando con el personaje en un plano equidistante, me imagino mil veces preguntándole sobre las letras y el contándome sus infinitas hazañas jamás cometidas pero que llenan el corazón y el alma de cualquiera, me imagino además, a Dulcinea del toboso, el Hidalgo nos hace forjar una nueva imagen de Dulcinea, a pesar de que en un comienzo nos dan las características físicas de ella y se destaca su simplicidad, no puedo parar de imaginarme a Dulcinea tal cual se la imagina Don Quijote: inigualablemente hermosa y digna de todo tributo y redención. Porque El Caballero de
En conclusión, todas las personas tienen algún tipo de sentimiento encontrado con este libro, amor u odio, desagrado o encanto, da lo mismo, los libros no siempre buscan agradar o simpatizar o ser amados, al menos no los de los grandes autores. No quise preguntarme si el Quijote estaba loco, como lo habría echo cualquier persona al pensar en el Quijote. Mi pregunta fue más directa y apuntando al hecho: ¿Es Don Quijote realmente un adulto?... habría que preguntarle a Sancho Panza creo yo, o quizás a su madre (que es en realidad la culpable de todo), porque creo que lo más difícil sería preguntarnos a nosotros mismos, ¿es entonces Don Quijote un niño? Me limito a decir que este gran personaje siempre será para mí un niño. El Gran Niño de la Mancha.
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