lunes, 14 de diciembre de 2009

Edad del amor. (mi libirito)

Diego Riquelme. (2009) Santiago, Chile.

Cap.1: ¿De verdad lo crees?

-"Te amo como la planta que no florece y lleva
dentro de si, escondida, la luz de aquellas flores,
y gracias a tu amor vive oscuro en mi cuerpo
el apretado aroma que ascendio de la tierra.

Te amo sin saber como, ni cuando, ni de donde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo;
asi te amo porque no se amar de otra manera."

-Que estupidez por Dios, crees en realidad que ese tarado que lees, eh...¿como se llama?-
-Neruda, y de tarado poco o nada tiene- interrumpí.
-Si, ese tal Neruda, tan solo queria acostarse con ella.- dijo Gonzalo, casi dueño de toda verdad.
-O la amaba en realidad- dije melancolico, sin querer explicar o justificar nada, pues sabia que Gonzalo solo lo decia porque no tenia novia.
-Por favor, Greco, tu poeta esta tratando de conquistarla con palabras bonitas para llevarla a la cama, o quizas al sofa, depende de el... mas bien de ella jajajaja.
-No lo se, yo creo que Neruda esta completamente enamorado, aunque aun no se desiluciona del amor, como tu o yo.
A decir verdad no creo que Gonzalo se haya desilusionado del amor, tan solo creo que ya le da un poco de asco este juego absurdo de querer a alguien que no lo quiere.
Además Gonzalo, cuando aún no le daba asco el amor, era un apasionado de su mujer, era capaz de correr todo un pais para complacerla, algo asi como un macabeo extreme o mas bien un romantico esquizofrenico.
Conosco a Gonzalo desde pequeño, pero creo que recien comienzo a saber realmente sobre el, sobre lo que piensa, siente, quiere o lamenta. Soliamos ir cuando pequeños a las salas de cine, y nos metiamos casi de rodillas por entre la gente para poder entrar sin pagar, y disfrutabamos cada momentos de aquellas peliculas utopicas en las que el amor es casi fuente de toda vida. Seguro que ahora las vemos y nos parecen incoherentes. Debimos ser criticos de cine, pues nada nos emociona ya.

Gonzalo y yo nos criamos casi en los mismos hogares, pues mi madre solia ser su madre, y su madre solia ser mi madre. Eramos vecinos, compartiamos todo, excepto el papel higienico y las duchas. En realidad mas que vecinos eramos como hermanos, mas bien, somos como hermanos. Viviamos en una pequeña poblacion de la inmensa capital, y aunque no eramos pobres del verbo pobreza, tampoco nos bañabamos en oro.
Gonzalo vivía con su madre, Alicia; su abuela, Mirta; y su algo distante hermana, Ximena. EL padre de Gonzalo se habia ido con una mujer... dejemoslo en que era mujer, y adinerada. Don Pedro, el papa de Gonzalo, era bastante atractivo, siempre andaba con mujeres nuevas, y sabía arreglarselas para que la "mami" Alicia no lo descubriera. Su abuela, bueno, su abuela era algo extraña. La verdad esque yo me quede con la sensacion de que estaba loca, pues solo hablaba lo necesario. Despues me fui a enterar que en en realidad la "abueli" Mirta era victima de uno de los mayores males de el mundo, el amor no correspondido, algo realmente terrible. Lo que paso esque en los años en que la abuela de GOnzalo tenía algo así como veinte años, conocio a un joven muy buen mozo y educado, pero con el gran pecado a cuestas de ser un simple vendedor de diarios. Comenzaron un fugitiva relacion, pero al igual que en todas las peliculas romanticas en su climax, el visabuelo de Gonzalo y padre de Mirta, decidio mandar a su hija a otro pais, para que no cayera en la estupida tentacion y capricho de este absurdo amor. En ese momento la abuela de Gonzalo, la "abueli" Mirta, se dio cuenta que el poder de sus confesiones hacia su padre eran ilimitadas y que las palabras que podia emitir su boca eran inmensas, y juro torpemente no hablar nada que no fuera necesario. Toda loca tiene una historia a cuestas.

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